Por Héctor Cancino, para tecno.americaeconomia.com/

La alta penetración de dispositivos y un promedio anual de 102 mil millones de aplicaciones descargadas en todo el mundo, convierten al desarrollo de estas en una gran oportunidad de negocio en A. Latina.

Las aplicaciones móviles se han convertido en uno de los mercados con más posibilidades de crecimiento en los próximos años, debido a la acelerada venta de smartphones y a los nuevos dispositivos en el mercado como los televisores inteligentes, comentó Alejandro Silva, miembro del equipo de Desarrollo de GeneXus, en el marco de su investigación “Monetización y modelos de negocios de apps”, presentada recientemente en el marco del Encuentro GeneXus.

Según la última medición de Gartner, durante 2014 se descargaron cerca de 102 mil millones de aplicaciones en todo el mundo y se espera superar la cifra para este año llegando a los 103 mil millones, consiguiendo un beneficio de 26,000 millones de dólares, “sin duda una clara oportunidad para la industria desarrolladora que debe identificar la mejor manera de atenderlo”, señaló Silva.

Por otro lado el estudio “IMS Mobile en Latinoamérica” realizado por ComScore, en asociación con IMS Internet Media Services, indica que 9 de cada 10 latinoamericanos poseen o usan un dispositivo móvil de forma regular y éstos tienen un promedio de 18 aplicaciones por dispositivo.

¿Cuál es la oportunidad para el desarrollador y la industria?

Alejandro Silva, asegura que “existe un gran mercado en el desarrollo de aplicaciones, y pueden convertirse en un negocio rentable, siempre y cuando, se elija el modelo de negocio más adecuado y es precisamente este modelo, junto a la elección adecuada del target, los factores esenciales para el éxito o fracaso de una aplicación”.

En este sentido, el miembro del equipo de Desarrollo de GeneXus, describe en la investigación “Monetización y modelos de negocios de apps”, diferentes modelos de monetización de las apps en los que suelen trabajar los desarrolladores:

1. Free: Todo gratis (no hay pago por descarga y todas las funcionalidades están disponibles. Suele tener como objetivo branding o generación de bases de usuarios).

2. Freemium: Descarga gratis con compras dentro de la aplicación.

3. Paid: Pago por descarga pero no hay compras in-app (Es un modelo que por sí solo no funciona. Se necesita hacer marketing o invertir en la difusión de la misma para lograr las descargas)

4. In-App: La gente entra a la app a comprar y con una moneda virtual se le ofrece bienes virtuales. Se usa mucho en los juegos.

5. Ads: En este modelo, la publicidad pagada por un tercero aparece dentro de la aplicación y le permite al usuario explorar los anuncios sin salir de la misma, es uno de los modelos más fuertes a la hora de generar ganancias, y el modelo ideal según Steve Jobs.

6. Dynamic: Modelo de negocio que cambia en función de una serie de factores (por ejemplo, la app puede cambiar y pasar de ser 100% gratuita a incluir publicidad en el caso de que el usuario no realice ninguna compra in-app).

 

“Desde nuestra experiencia en GeneXus, el crecimiento en la adopción de dispositivos tiene un impacto directo en el crecimiento de la oportunidad de monetización, de ganar dinero a través de la apps, en donde Freemium y el In-App Advertising son los que más crecen debido al bajo coste inicial que genera más atracción a los usuarios”, concluyó Alejandro Silva, miembro del equipo de Desarrollo de GeneXus.

CUÁNTO CUESTA TENER UNA APP PROPIA

Alejandro Nuñez, Director de Desarrollo de Appizard en Chile, empresa especialista en desarrollar aplicaciones a través de una metodología de Crowdsourcing, nos cuenta los valores que se manejan en el mercado.

Naturalmente, el precio variará mucho según las necesidades o las funcionalidades que queramos incorporarle a nuestra aplicación. En el caso de Appizard, las cifras oscilan entre los US$$8.000 Y US$20.000. Pero si consideramos los valores de mercado, con las casas de desarrollo tradicionales, los valores son 50% más altos, aproximadamente.  O sea, estarían más cercanos a márgenes entre los US$10.000 Y US$30.000.

Las más baratas son aquellas que funcionan más bien como plataforma de información, una especie de diario mural donde se publican contenidos e implica trasacciones básicas. En el caso de las que se acercan a los US$20.000, incluyen opciones más complejas como geolocalización, transacciones financieras, y en general, que utiliza los elementos que ofrece tu teléfono.

Según el especialista, este valor aumentará mucho más para el caso de las grandes aplicaciones, aquellas que son demandadas por clientes como la banca, telecom o retail, pues la inversión en seguridad es mucho mayor. En esos casos, facilmente podremos estar hablando de los seis dígitos, es decir, cercano a los US$100.000.

Rodrigo Álvarez, country manager de Genexus en Chile, nos cuenta que uno de los factores que hacen que las aplicaciones móviles no sean tan baratas es que los programadores son recursos escasos hoy en día; además, involucran mayor dedicación de tiempo que el que se le da a una aplicación tradicional, como una web. «Una de las razones es que hay que enfrentarse a la multiplicidad de dispositivos y resoluciones. En muchos casos esto implica tener una aplicación para cada plataforma lo que eleva mucho el costo de tiempo de desarrollo y así el costo de elaboración», explica.

El directivo agrega: «Estamos hablando de proyectos de cientos de horas/hombre y si consideramos a nivel mundial un costo de US$50 la hora de desarrollo… basta hacer las cuentas para darnos cuentas que no es barato».

De todas formas, el llamado es a ver qué tan estrátegica sea la aplicación, pues en muchos casos, revela Álvarez, una App termina facturando más que una sucursal física y por ende, saldría más barato que abrir un local con empleados e infraestructura.